
La escena urbana suma un nuevo capítulo con el lanzamiento de “Qué ganas de comerte”, el flamante single de María Becerra junto a Lucky Brown y Jere Klein, dos de los nombres más fuertes del reggaetón chileno actual. La colaboración no solo une territorios, sino también estilos, en una canción que marca el regreso de la artista argentina a sus raíces más puras dentro del género urbano.
María Becerra con un sonido directo y actual
“Qué ganas de comerte” encuentra a María Becerra reconectando con la esencia del reggaetón, con una propuesta fresca, sensual y pensada para el impacto inmediato. La canción apuesta por un beat clásico del género, pero con una impronta moderna que refleja la evolución de la artista.
La producción estuvo a cargo del ecuatoriano Xross, quien logra ensamblar las tres voces con fluidez, generando una dinámica en la que cada artista aporta su identidad sin perder cohesión. El resultado es un track sólido, pegadizo y alineado con las tendencias actuales del sonido latino.
Un videoclip entre lujo y estética urbana
El lanzamiento llega acompañado por un videoclip dirigido por Valentín Herrero, rodado íntegramente en Chile. La pieza visual refuerza el clima del tema con una estética que combina lo urbano con lo aspiracional.
Yates, helicópteros y distintos escenarios construyen un relato visual dinámico, donde los tres artistas se mueven con naturalidad en un universo de exceso, deseo y energía nocturna. El clip potencia el carácter internacional del lanzamiento y posiciona la colaboración como un producto pensado para trascender fronteras.

Un momento clave en la carrera de María Becerra
Este lanzamiento llega en un punto de consolidación para María Becerra. Tras la presentación de su álbum QUIMERA, la artista atraviesa uno de los momentos más importantes de su carrera.
Sus shows en el Estadio Monumental marcaron un antes y un después: dos funciones 360° completamente agotadas que la posicionaron como una de las figuras más convocantes de la música argentina. Con más de 170 mil personas en total, se convirtió en la única mujer argentina en alcanzar esa magnitud en ese escenario.
Además, su crecimiento internacional no se detiene. En el último tiempo, participó de eventos de gran escala como el Festival de Viña del Mar —donde fue jurado y artista— y el Festival Coachella, donde se presentó como invitada de J Balvin.

Una carrera en constante expansión
Con más de 18 millones de oyentes mensuales en plataformas digitales y miles de millones de reproducciones acumuladas, María Becerra se consolidó como una de las artistas más influyentes de la música latina actual.
Su recorrido reciente muestra una búsqueda artística amplia y versátil. Desde baladas como “Tatú”, pasando por el R&B de “Ramen Para Dos” junto a Paulo Londra, hasta propuestas más conceptuales como “Infinitos como el mar” o “Agora”, la artista viene construyendo un universo propio que combina música, narrativa y estética.
Incluso expandió su presencia hacia la actuación con su participación en la serie En el barro, donde también interpretó la canción “7 vidas”, reforzando su perfil multidisciplinario.

“Qué ganas de comerte”: un paso más en su proyección global
La colaboración con Lucky Brown y Jere Klein no es casual. Ambos artistas representan una nueva generación del reggaetón chileno, un movimiento que viene ganando cada vez más protagonismo en la escena latinoamericana.
Al sumarse a este cruce, María Becerra no solo refuerza su vínculo con el género urbano, sino que también amplía su alcance regional, conectando con nuevas audiencias y consolidando su presencia en distintos mercados.
El lanzamiento también funciona como antesala de lo que vendrá: próximamente, la artista anunciará las fechas de su QUIMERA TOUR, con el que recorrerá distintos países de Latinoamérica y España.
Un regreso a las raíces sin perder evolución
“Qué ganas de comerte” sintetiza un momento artístico particular: el equilibrio entre origen y evolución. María Becerra vuelve al reggaetón, pero lo hace desde un lugar de madurez, con una identidad ya consolidada y una visión clara de su lugar en la industria.
La canción no solo suma un nuevo hit a su repertorio, sino que también reafirma su capacidad para adaptarse, reinventarse y mantenerse vigente en una escena en constante cambio.




