AKIREY lanza su nuevo tema, «Flores de Primavera»,el segundo de una trilogía musical que explora el fin de una relación marcada por la dependencia emocional y la vulnerabilidad.
“Flores de Primavera” es una canción que habla de cómo, tras duelos internos y la sensación de haber hecho las cosas mal, llega un punto donde se decide dejar de creer en ese amor que no se corresponde. La canción también reflexiona sobre cómo el mundo actual concibe un amor efímero, superficial y de consumo, casi como si no sintiera lo humano.
El videoclip refleja la dualidad entre el mundo interno y externo, mostrando escenas de baile que transmiten energía y liberación, contrastando con momentos de introspección y vulnerabilidad. La estética visual mezcla colores cálidos y vibrantes con momentos más sobrios, reflejando el cambio de emociones.
El videoclip cuenta con la fusión de pasos de chacarera y folklore, haciendo hincapié en la idea de fusionar la tradición con la modernidad.
Este tema es el corte más bailable de la trilogía, combinando ritmos que invitan a bailarlo este verano dejando un mensaje profundo de introspección y resiliencia.
La trayectoria de Akirey: un creador sin etiquetas
Detrás de Akirey está Jorge Rey, un artista multidisciplinario que desde muy joven eligió la creatividad como modo de vida. Llegó a Buenos Aires a los 17 años y rápidamente dejó su huella en la moda, la actuación y la dirección creativa.
Su carrera comenzó en el diseño, pero pronto se expandió hacia la música, el teatro y la escritura, construyendo una identidad artística que no reconoce etiquetas ni límites. El propósito de su obra siempre fue claro: inspirar autenticidad, amor y libertad en su público.
A lo largo de su camino, Akirey participó en comedias musicales en la calle Corrientes, tanto como actor como diseñador de vestuario, y fue parte de la serie “Margarita”. En paralelo, desarrolló su faceta como escritor y compositor, y actualmente trabaja en su segundo álbum de estudio y en su proyecto conceptual “Akirey: El Niño Ojos de Cristal”, una historia que explora la búsqueda de identidad en un mundo digitalizado.
Después de un 2025 marcado por grandes hitos, La Vela Puercadespidió el año con una noche inolvidable en La Rambla de Montevideo, frente a unas 40 mil personas, en el marco de su gira por los 30 años. Fue un show único, profundamente simbólico, tanto para la banda como para su público uruguayo, con una lista demoledora de 34 canciones, invitados especiales y una emoción que se sintió de principio a fin.
El recital fue mucho más que un cierre de año: fue una celebración colectiva, un repaso por tres décadas de canciones y una reafirmación del vínculo irrompible entre La Vela Puerca y su gente. Montevideo fue el escenario perfecto para coronar un recorrido histórico de la banda.
Los invitados de La Vela Puerca
La noche estuvo atravesada por la participación de músicos invitados, amigos de la banda y referentes fundamentales de la música uruguaya, que se sumaron para acompañar este momento tan especial. Entre ellos, Chole, mítico cantante de Abuela Coca —banda clave en los comienzos de La Vela en Uruguay—, participó en “Burbujas”. De esa misma formación también dijeron presente Morón y Paulo Zuloaga, aportando sus vientos en “El Bandido”, “Burbujas”, “Pedro”, “Mañana”, “Vuelan Palos” y “Llenos de Magia”.
La lista de invitados de La Vela Puerca siguió creciendo con Gabriel Peluffo (Buitres) y Guillermo Peluffo (Trotsky Vengarán), quienes se sumaron en “Los Reyes de los Buzones”, desatando uno de los momentos más celebrados de la noche. Por su parte, Garo Arakelian, exintegrante de La Trampa y actual solista, aportó su impronta en “Clarobscuro”.
También participaron Pablo Silvera y Matto Bello de Mota en “Colabore”, mientras que las leyendas del candombe Chabela y Lobo Núñez dijeron presente en “Cerca del Mar”, aportando raíz y emoción. La nómina continuó con Juan Casanova de Los Traidores en “Llenos de Magia”, Rodra en “Tormenta” y el rapero uruguayo Arquero en “La Pastilla”, sumando diversidad y cruces generacionales.
A ellos se sumaron Mc Gregor, que participó en “Los Reyes de los Buzones” y volvió a escena en “Por la Ciudad”; Manolo en “Común Cangrejo” y “Pedro”; Flor Sakeo y Santullo en “La Sin Razón”; Balbis en “Ves”; Batra en “Mañana”; y Gian en “Zafar”. Además, Neamwave, Flor Sakeo y Mota fueron las bandas encargadas de abrir la noche, calentando el clima desde temprano.
Como broche de oro, para cerrar la noche, dos perlitas que quedarán guardadas en la memoria colectiva: un emotivo homenaje a Robe Iniesta (cantante de Extremoduro) y el final a una sola voz de 40 mil almas cantando a capella “Jose Sabia” y el verso: “Al dolor de seguir vivo que es lo bueno que tiene el dolor y también al placer de ganar y perder, cuando todo parece jodido es cuando hay que poner”.
Estos meses de La Vela Puerca estuvieron dedicados a celebrar sus 30 años de trayectoria, aniversario que la banda cumplirá oficialmente el 24 de diciembre. Durante todo el recorrido, La Vela llevó esta celebración a más de 50 ciudades y dieron más de 53 shows, entre presentaciones nacionales e internacionales que los llevaron a distintos puntos de América Latina y Europa. Dentro de este extenso camino, otro de los momentos más destacados fue el festejo a su debida altura en el Estadio Ferro en Buenos Aires, donde más de 25 mil personas se sumaron a la celebración.
El 10 de diciembre de 2025 quedará grabado como una de las fechas más tristes para la música en español. Ese día murió Robe Iniesta, fundador, líder y alma creativa de Extremoduro, una de las bandas más influyentes y poéticas del rock ibérico.Tenía 63 años y una trayectoria marcada por la honestidad, la rebeldía y una sensibilidad artística que dejó huella en varias generaciones.
Su fallecimiento fue confirmado por su entorno cercano mediante un comunicado en el que se habló de “la noticia más triste” que podían dar. Robe arrastraba problemas de salud desde 2024, cuando un tromboembolismo pulmonar lo obligó a suspender conciertos y a reducir de manera abrupta su actividad en vivo. Aunque nunca dejó de escribir ni de trabajar en su estudio, su agenda pública se fue apagando, algo que preocupó a los fanáticos, aunque pocos imaginaron un desenlace tan pronto.
Un artista que redefinió el rock en español
Robe Iniesta —nacido en Plasencia, Cáceres, en 1962— no fue un músico cualquiera. Fue un poeta urbano, un narrador del desgarro, un creador capaz de mezclar crudeza y belleza en dosis únicas. Su forma de escribir y cantar convirtió a Extremoduro en un fenómeno que trascendió cualquier etiqueta.
Cuando fundó la banda en 1987, Extremoduro era una apuesta contracultural, casi marginal. Robe financiaba sus primeras grabaciones vendiendo papeletas en bares mientras recorría su ciudad con una guitarra llena de cicatrices. Con el tiempo, esa autenticidad —tan alejada de lo comercial— se transformó en su marca registrada.
Discos como Deltoya, ¿Dónde están mis amigos?, Pedrá o el emblemático Agila redefinieron el rock español, combinando elementos de hard rock, poesía callejera, introspección existencial y una visceralidad que conectó profundamente con miles de jóvenes en España y Latinoamérica. Las letras de Robe abordaban el amor, la soledad, la rabia, la búsqueda de libertad, el paso del tiempo, la autodestrucción y, sobre todo, la necesidad de encontrar sentido en un mundo que a veces parece caótico.
Su voz quebrada, a veces rota, se transformó en símbolo de sinceridad. Sus versos se volvieron himnos. Sus conciertos, verdaderos rituales donde la emoción y la catarsis convivían sin artificios.
El después de Extremoduro: un creador incansable
Aunque Extremoduro se disolvió oficialmente en 2019, Robe continuó su camino como solista sin perder un ápice de fuerza creativa. Publicó álbumes como Lo que aletea en nuestras cabezas, Destrozares, canciones para el final de los tiempos, Mayéutica y Se nos lleva el aire. Cada uno de ellos reveló su lado más introspectivo y experimental, pero manteniendo siempre la esencia que lo caracterizaba: libertad absoluta para crear.
Su última etapa estuvo marcada por giras multitudinarias, una conexión profunda con el público y una madurez artística en la que la instrumentación, la poesía y la emoción se amalgamaban de manera magistral. Incluso cuando la salud comenzó a jugarle una mala pasada, Robe seguía componiendo, probando arreglos, escribiendo textos que aún esperan ver la luz.
El impacto inmediato de su muerte
La muerte de Robe Iniesta generó una reacción inmediata de tristeza y conmoción. Músicos de todas las generaciones lo despidieron como un referente imprescindible. En redes sociales, miles de mensajes describieron la sensación compartida: se había ido una voz que formó parte de la banda sonora de vidas enteras.
Sus seguidores lo recordaron con frases que sintetizan su obra: “Hay días tontos y tontos todos los días”, “La vereda de la puerta de atrás”, “Si te vas”, “Standby”… Canciones que atravesaron décadas y que, de alguna manera, siempre parecieron hablarle de forma personal a quien las escuchaba.
En su ciudad natal, Plasencia, se decretaron días de luto. Para muchos, Robe era más que un músico: era un símbolo cultural, una figura que había puesto a Extremadura en el mapa del rock español con una fuerza imposible de imitar.
Robe, el poeta: por qué su figura va más allá del rock
Hablar de Robe Iniesta es hablar también de literatura. Sus letras, complejas y cargadas de metáforas, fueron analizadas en escuelas y universidades. Su forma de escribir combinaba crudeza y sensibilidad, calle y filosofía, vulgaridad poética y delicadeza. Esa mezcla lo convirtió en un autor único.
No era raro que se lo describiera como uno de los últimos poetas del rock. Su obra tenía una profundidad inusual en un género que a menudo privilegia lo inmediato. Para Robe, cada palabra importaba; cada verso tenía una intención emocional, estética o conceptual. Sus letras no solo se escuchaban: se leían, se recitaban, se tatuaban, se compartían en momentos de crisis o celebración.
Robe hablaba de las heridas, pero también de la esperanza. De la soledad, pero también de la compañía. De los abismos, pero también de los vuelos. Esa dualidad fue su sello, y es por eso que su figura trasciende lo musical.
Un vacío imposible de llenar
La muerte de Robe Iniesta marca el fin de una era. Durante casi cuatro décadas, su voz fue sinónimo de autenticidad. Nunca buscó caerle bien a todos. Nunca buscó el éxito fácil. Nunca suavizó su obra para adaptarla a modas o algoritmos. Robe era fiel a sí mismo. Y ese compromiso, hoy tan escaso, explica por qué su pérdida se siente tan profunda.
En un mundo acelerado, donde la música se consume a velocidad y se descarta con la misma rapidez, Robe representaba lo contrario: tiempo, introspección, visceralidad, imperfección, belleza ruda, verdad.
Su ausencia deja un silencio que duele. Un silencio lleno de música.
Lo que queda: canciones, memoria y una leyenda que recién empieza
Aunque Robe Iniesta ya no esté físicamente, su obra seguirá viva. Sus canciones continuarán acompañando a nuevas generaciones, que se acercarán a su discografía como quien encuentra un libro valioso en una biblioteca olvidada.
Extremoduro seguirá siendo una referencia ineludible del rock español. Su carrera como solista será redescubierta, estudiada, celebrada. Y su figura crecerá con el tiempo, como sucede con los artistas que nunca se repiten, nunca se copian, nunca se acomodan.
Robe se va, pero deja un legado gigante. Un legado que vive en cada verso que escribió y en cada persona que encontró consuelo, furia, esperanza o libertad en su música.
Porque Robe Iniesta no muere. Se transforma en leyenda.
Inés Martina vuelve a poner en marcha su carrera discográfica con un adelanto poderoso: su nuevo single “Mejor Amiga”, que funciona como anticipo del esperado EP titulado Rocola Latina.
“Mejor Amiga” representa una carta de presentación emocional y sincera. Según la propia Inés, la canción nació en un momento de sinceridad propia: “quise escribir sobre esas amistades que dejan huellas, las que te acompañan aunque la vida cambie de forma. Me senté, y en cuestión de minutos, las palabras se ordenaron solas.” El resultado es un tema cargado de nostalgia, amistad y autenticidad, con producción y arreglos firmados por Joaquín Plada.
La producción musical incluye voces y coros de Inés Martina; guitarras, bajo, batería, percusiones y teclados a cargo de Joaquín Plada; y mezcla/mastering de Nicolás Morone. El videoclip, dirigido por Alex Kosene y Nicolás Lanusse —con dirección de fotografía a cargo de Hernán Gómez— tiene su estreno anunciado para el 19 de diciembre de 2025, generando expectativa entre sus seguidores.
Rocola Latina: mucho más que un EP
El proyecto Rocola Latina no se limita a “Mejor Amiga”. Según la artista, el EP agrupará cinco canciones que representan distintos estados emocionales y momentos de su vida:
“Mejor Amiga”: homenaje a la amistad duradera, a los lazos que perduran más allá del tiempo y los cambios.
“Como la vida”: nació de una frase espontánea de su hijo —“¿Por qué no podemos ver el viento?”— y busca reflexionar sobre la vida y su esencia.
“Duelo por vos”: una canción introspectiva que surgió como una necesidad de sanar sentimientos profundos.
“Mi amor cliché”: declaración de amor y felicidad, aunque con la autoconciencia de que puede sonar “idealista”.
“Tu amor millenial”: un dueto propuesto por Joaquín Plada, que busca conectar con las nuevas generaciones y sus formas de amar.
Este conjunto busca encapsular “ritmo, emoción y verdad” bajo una impronta latina contemporánea — una suerte de “rocola emocional” — que da nombre al EP.
Una artista con trayectoria, presente y futuro
Inés Martina no es nueva en la escena. Estudió Diseño de Imagen y Sonido en FADU, y más tarde viajó a Nueva York para formarse en artes dramáticas en la reconocida escuela HB Studio. A lo largo de los años vivió en EE. UU. y trabajó en diversos oficios —moza, paseadora de perros, niñera, asistente personal— antes de volcar su creatividad en la música.
En 2021 lanzó su primer sencillo, Los Giles, y desde entonces acumuló más de una docena de singles, muchos con videoclips filmados en Argentina. Rocola Latina será su debut en formato EP, previsto para marzo de 2026; la presentación en vivo será en Buenos Aires, en el espacio Casa Gómez, el jueves 9 de abril.
Además de su faceta como cantante, Inés Martina es actriz y coproductora en su propia productora audiovisual, lo que refleja su versatilidad creativa y su compromiso con el arte en múltiples formatos.
Qué esperar del nuevo single
“Mejor Amiga” marca un giro hacia lo íntimo, lo emotivo y lo honesto. A través de su letra y su melodía, Inés invita al oyente a reconectar con valores como la amistad, la nostalgia, la memoria afectiva y las huellas que dejamos en los otros. El videoclip promete complementar esa atmósfera con una estética cuidada: un equipo técnico y artístico de primer nivel, y una producción audiovisual que acompañe la fragilidad y la emoción de la canción.
Con Rocola Latina, Inés Martina busca hacerse un lugar firme en la escena contemporánea de música latina, aportando su mirada personal, su sensibilidad y su bagaje artístico. “Mejor Amiga” es solo el comienzo: una muestra de lo que está por venir.
Midnight Til Morningel grupo de pop rock que está conquistando a fans de todo el mundo con su química y armonías impecables, se presentará en Buenos Aires el jueves 16 de abril en Niceto Club (Niceto Vega 5510).
La música de Midnight Til Morning resuena con una energía única que atrae a fans de diferentes géneros. El fenómeno sigue creciendo, capturando la atención de oyentes en todo el mundo. Con cada sencillo, demuestra su versatilidad y creatividad musical.
De la pantalla al escenario, Midnight Til Morning es una banda transatlántica de pop-rock formada en tiempo real en «Building the Band» de Netflix. Reunidos mediante audiciones a ciegas, los australianos Conor Smith (22) y Mason Watts (25) unieron fuerzas con los estadounidenses Shane Appell (22) y Zach Newbould (22), captando rápidamente la atención mundial con su química en el escenario y armonías impecables.
La conexión del público ces innegable, especialmente entre los jóvenes. Esta cercanía se refleja en la música de Midnight Til Morning, que ha resonado en muchos corazones.
Procedentes de carreras solistas, los cuatro plasman sus estilos individuales en un sonido colaborativo que fusiona himnos modernos del pop y el rock. Su sencillo debut, «Bye», coescrito con creadores de éxitos como Benson Boone, Harry Styles, Sabrina Carpenter y Shawn Mendes, marcó el comienzo de lo que promete ser un año decisivo para el grupo.
El viaje musical de Midnight Til Morning apenas comienza, y esperamos grandes cosas de ellos. Shane también menciona cómo Midnight Til Morning ha influido en su enfoque musical. La evolución es un testimonio de su dedicación y arduo trabajo.
A medida que la trayectoria de la banda se desarrollaba en pantalla, los espectadores seguían la intensidad y la conexión entre los chicos tras bambalinas, factores que conectaron especialmente con el público más joven. Combinados con unas voces excepcionales y un vínculo natural, estos elementos forman la base de algo mucho más allá de un típico debut.
La primera gira mundial de Midnight Til Morning
La banda promete llevar su magia a nuevos públicos. “La conexión fue instantánea […] y ahora somos muy cercanos y nos sentimos muy cómodos el uno con el otro”, dice Mason.
Mason empezó a cantar de joven, en bares de karaoke, donde sus padres notaron su potencial y lo animaron a seguir adelante. Tras terminar la escuela, comenzó a grabar y publicar una serie de temas pop, creando poco a poco una audiencia y formando un equipo creativo. Finalmente, presentó su trabajo en Big Sound, una de las conferencias musicales más influyentes de Australia.
Conor, por su parte, creció en la Costa Central de Nueva Gales del Sur, Australia. Autodidacta desde pequeño, comenzó con el ukelele antes de tocar la guitarra y aprender a componer canciones. Como alguien que a menudo se sentía excluido en la escuela, la música y la composición se convirtieron en un espacio seguro para expresar lo que no siempre era fácil de decir.
Al otro lado del mundo, en Nueva York, Shane comenzó a tocar la batería con tan solo cinco años, y más tarde se expandió a la guitarra y la composición. Aunque es un intérprete enérgico y apasionado, Shane se describe a sí mismo como una persona reservada y familiar que mantiene a la banda con los pies en la tierra tanto dentro como fuera del estudio.
Completando el cuarteto, Zach, criado en Massachusetts, cantaba incluso antes de aprender a hablar. Su familia lo recuerda tarareando en casa de niño, y nunca paró. A los diez años, comenzó a tomarse la música en serio y a componer canciones, actuando siempre que podía. Apasionado por las voces potentes y las melodías emotivas, Zach fue construyendo gradualmente una base de fans y un sonido que refleja tanto pasión como vulnerabilidad.
Con su talento individual y colectivo ya demostrado, la banda ahora cuenta con el apoyo de Chugg Music, que ha firmado con el grupo, incluyendo la gestión global. Andrew Stone, director ejecutivo de Chugg Music, lidera la estrategia y el desarrollo, mientras que Michael Chugg AM, figura legendaria de la industria musical australiana e internacional, aporta décadas de experiencia al equipo.
“Chuggi y yo escuchamos a la banda por primera vez cuando volvieron a reunirse con nosotros después de grabar con Netflix. Mason Watts nos contó lo comprometido que estaba con el grupo, y una sola reunión fue suficiente para que viéramos al instante la química, la amistad y la dedicación de todos los chicos (además de algunas anécdotas divertidas). Pero cuando entraron al estudio y comenzaron a grabar y componer juntos, quedamos completamente impresionados. Son una de las bandas más trabajadoras que he conocido, y son tan jóvenes, con tanto tiempo por delante. […] Creemos que el futuro es increíblemente brillante para MTM”, dijo Andrew Stone.
Desde momentos virales hasta el furor en streaming, rápidamente se hicieron con una base de seguidores a nivel global atraídos por sus armonías, su corazón y su carisma. Ahora, Midnight Til Morning sale de la pantalla y sube a los escenarios de todo el mundo con su primera gira mundial, un espectáculo en vivo que promete energía pura y momentos inolvidables.
Nacida en Santa Fe en 2001, Avru comenzó su historia en la música a los 8 años, formándose durante más de una década en la escuela coral Carlos Guastavino de Santo Tomé. Allí desarrolló una base lírica sólida, disciplina escénica y una conciencia vocal que la marcarían para siempre.
Pero, años después, esa niña que cantaba ópera en un escenario estático empezó a preguntarse qué más podía ser.
Una nueva identidad para una nueva etapa
—Cambiaste tu nombre artístico, tu sonido y hasta tu estética. ¿Cuál fue el disparador? —Esta identidad la vengo buscando hace mucho. Pasé por un montón de etapas y nunca terminaba de sentirme del todo cómoda. Cuando conocí a Pepe Pagan, con quien hice el EP, encontré una pieza clave para transformarme. Quise soltar lo que fui y empezar desde otro lugar. Avru es más yo, más libre.
La decisión de dejar atrás el nombre Abril Lerman marcó el inicio simbólico de esta evolución. Así nació AVRU: una artista que abraza sus raíces, pero se anima al riesgo.
—¿Y por qué el turquesa como color insignia? —Es mi color favorito, lo relaciono con el agua, el cielo, la calma. Sin darme cuenta, todo lo que elijo es turquesa. Llevarlo a la música ayuda a reforzar quién soy y la imagen que quiero transmitir.
El turquesa es bandera. Y destino.
La composición como descubrimiento
Componer desde la búsqueda: salir de la zona conocida
El trabajo con el productor Pepe Pagan empezó a través de videollamadas: él desde Miami, ella desde Buenos Aires. Compartieron melodías, ideas, referencias visuales y musicales hasta construir las bases de las primeras canciones del EP.
—¿Cómo fue el proceso compositivo? —Al principio nos mandábamos melodías nomás. Pepe me pidió que armara una lista de Spotify con referencias del sonido al que quería llegar. Pero mis influencias de siempre son Evanescence, Nightwish, Adele… y la idea era salir de esa zona conocida y explorar un pop más popular.
Así descubrió música que no estaba en su radar:
—Tuve que meterme en un universo que no escuchaba: Miley Cyrus, Britney, artistas italianos… Conocí música nueva, me encantó. Y cada vez que escucho este EP pienso: wow, puedo hacer mucho más de lo que imaginaba.
Cuando las pistas tenían forma, se sentaron a escribir…
—Nos juntábamos a charlar de qué queríamos hablar en cada canción. A veces los versos salían solos, otras eran palabras sueltas hasta que todo encajaba. Fue mágico compartir la composición.
Antes de este lanzamiento, Avru ya había dado pasos importantes: en 2022 participó en el certamen televisivo Canta Conmigo Ahora, donde se lució con interpretaciones líricas y fue semifinalista. Luego llegaron shows en espacios emblemáticos como The Roxy y La Trastienda, además de primeros reconocimientos institucionales.
Pero algo todavía no encajaba del todo. Y se animó a probar:
—Tuve que empezar clases de canto desde cero. Cantar ópera es mi lugar seguro, pero acá necesitaba otra técnica completamente distinta. En el estudio muchas veces decía: esto no me sale. Fue fuerte… pero también liberador.
—Además, ahora bailás… —¡Sí! Antes era trípode y yo quietita. Ahora hay movimiento, show, energía. Cantar y bailar exige otra respiración, otro cuerpo. Convive el miedo, pero me encanta.
El salto fue musical, físico y emocional: de la solemnidad al disfrute total.
Avru en primera persona
El videoclip representa el inicio de una etapa más fresca, alegre y luminosa dentro del universo de Avru.
«Lo trabajé junto a Mayo Vernetti: guiones, concepto, identidad visual. Fue súper colaborativo. Queríamos que música e imagen dialoguen desde un mismo lugar. La Buena Fortuna es el primer paso de un camino más definido, donde todo tiene coherencia. Este videoclip marca ese comienzo».
Reacciones y comunidad
—¿Qué dijeron tus afectos ante el cambio? —La familia siempre pregunta por lo lírico… pero me ven feliz. Y el público re bien: comparten, lo ponen en momentos lindos, se suman. Para una artista independiente eso es todo.
—¿Sentís que tu público se amplió? —Sí, muchísimo. Esta música llega a más gente, sobre todo a jóvenes. Lo lírico sigue en mí, pero ahora también exploro otra parte de mi identidad.
Lo que viene: escenarios y sueños
—¿Planes para presentar el EP? —Banda nueva: piano, batería, bajo, guitarra, coros y yo. Queremos tocar muchísimo: volver a La Trastienda, recorrer el país. Y ojalá sumar cuerdas: me apasiona ese sonido.
—¿Cómo cuidás la voz con tanta exigencia? —Vocalizo siempre, mucha hidratación, nada de humo. La voz es un instrumento que no se puede reemplazar. Y ahora la uso de otras maneras, así que la cuido el doble.
Después de años de búsqueda, disciplina y exposición, Avru se planta en un presente donde puede ser todo lo que sueña.
Soñar como motor
—Si estuvieras en el diccionario, ¿qué palabra serías? —Soñar. Es lo que me sostiene cuando dudo. Tengo un propósito que me mueve todos los días.
—¿Y cómo te ves de acá a diez años? —Cantando. No importa dónde, pero cantando. Porque la felicidad no es solo llegar: es el camino.
El EP La Buena Fortuna ya está disponible y es solo el inicio de una nueva era para Avru: una artista que encontró su color, su voz y, sobre todo, su verdad.
Guns N’ Roses vuelve a sacudir el mundo del rock con el lanzamiento de dos nuevos sencillos, marcando su primer material inédito desde 2023. “Nothin’” y “Atlas” llegan para reafirmar que la banda sigue en plena forma y con inspiración renovada, mostrando dos caras bien definidas de su sonido: mientras “Atlas” exhibe a los GNR más filosos, con su clásico pulso de rock intenso y guitarras encendidas, “Nothin’” apuesta por un costado más introspectivo, sostenido por teclados envolventes y una guitarra cargada de emoción.
En los últimos años, Guns N’ Roses ha mantenido una presencia constante con lanzamientos esporádicos y giras sold out alrededor del mundo. Luego de presentar en 2023 “The General” y “Perhaps”, estos dos nuevos temas se suman como piezas fundamentales dentro del repertorio más reciente de la banda y prometen ganarse su lugar en los próximos setlists, junto a los clásicos inoxidables y los favoritos de su catálogo histórico.
La gira mundial de los Guns en 2026
La banda también confirmó una gira mundial para la primavera y el verano de 2026, que los llevará nuevamente por escenarios icónicos del planeta. El tour incluirá una esperada parada en México para presentarse en el Festival Pal’ Norte, antes de encabezar distintas fechas en Europa y desembarcar luego en estadios de Estados Unidos y Canadá. Uno de los hitos más destacados será su show en el Rose Bowl de Los Ángeles, marcando un regreso histórico al estadio después de más de tres décadas.
Este anuncio llega tras una intensa gira mundial en 2025 que significó el regreso más esperado de la banda a Europa, Medio Oriente, Asia y Latinoamérica, consolidando una vez más su vigencia absoluta y su lugar como leyendas del rock global.
El Kuelgue vuelve a jugar con su fórmula más personal —humor sutil, observación urbana y groove elegante— con “Vos y la Mancha”, su nuevo single, donde la banda afina el pulso funk-disco para despedir la primavera y anticipar el verano. No es solo otra dosis de frescura pop: es un pequeño universo cotidiano teñido de absurdo, con esa melancolía luminosa que ya es marca registrada del grupo.
La canción vibra a medio camino entre la celebración y la extrañeza familiar: una farra barrial, un “todo está bien, pero algo no cuadra”, esa sensación medio doméstica medio surrealista que El Kuelgue lleva años perfeccionando. El beat es suficiente para mover el cuerpo sin desbordar; la ironía está ahí, pero sin burlas; el clima general es festivo, aunque nunca ingenuo.
El Kuelgue despide el 2025 el próximo 13 y 14 de diciembre en C Art Media, Villa Crespo, reafirmando un clásico de cada fin de año: celebrar junto a su público en casa. Después de agotar su cuarto Movistar Arena, girar por Argentina, México, Uruguay, Paraguay y España y destacarse en festivales como Vive Latino, Quilmes Rock y Rock en Baradero, El Kuelgue vuelve a jugar de local con dos conciertos únicos. El show promete un recorrido por toda su discografía, con arreglos renovados, momentos de improvisación y esa conexión con el público que se ha convertido en marca registrada de la banda.
El grupo llega a fin de año reafirmando su lugar como uno de los proyectos más singulares y queridos de la música nacional.
Historia de El Kuelgue
Se formó en Buenos Aires, en el corazón del barrio de Villa Crespo durante el año 2004. Sus particulares conciertos en vivo, en donde despliegan su impronta ligada al absurdo y la improvisación, y sus originales puestos en escena, son el sello de este grupo liderado por el multifacético Julián Kartun.
Esta suma de factores estableció a El Kuelgue como una propuesta distinta dentro de la escena de la música argentina y latinoamericana. La versatilidad musical y la combinación que la banda hace de múltiples estilos ha capturado a una generación que ya no elige más a la música por su género. Hace más de 15 años la banda realiza sus conciertos en las más importantes salas y festivales de Argentina, América Latina y Europa. En el 2016 la banda fue elegida para abrir los dos shows de Paul McCartney en el Estadio Único de la Plata, y realizó colaboraciones con artistas como Julieta Venegas, Adrían Dárgelos de Babasonicos, entre otros.
“Triunfo de la Guerra del Barro” es el cierre del nuevo disco conceptual de Campo Loop “La Guerra del Barro». El videoclip – ya disponible en plataformas- se volvió viral antes de su estreno tras la filtración de imágenes del backstage que mostraban una rave gaucha, bajo el título: «POV: le pusiste techno a los gauchos».
El nuevo corte es cantado por Dr. Kurnicopia, del grupo Los Tabaleros quien ya posee experiencia en la musica lo criolla con aires modernos y retoma el espíritu del triunfo, un estilo gaucho asociado a epopeyas y batallas, y lo enlaza con beats electrónicos, guitarras camperas y un pulso modernizado que amplifica su esencia ritual. La letra proclama que la pampa siempre permanece, que ha visto guerras, duelos y derrotas, pero que ninguna disputa supera la fuerza de la tierra que lo sostiene todo.
El “Triunfo de la Guerra del Barro” funciona como un canto de victoria, no solo sobre un enemigo, sino sobre el tiempo mismo: la certeza de que la pampa continúa aun cuando sus hijos se enfrenten. La producción, mezcla y mastering estuvo a cargo de Matías Chávez Méndez, aportando un enfoque contemporáneo que convierte este triunfo en una pieza donde tradición y modernidad conviven con potencia cinematográfica.
Este capítulo final narra un territorio devastado y una pampa en resistencia. En este cierre, la tierra recupera protagonismo: “la verdadera victoria no pertenece a los hombres, sino al paisaje”, una idea que atraviesa tanto la canción como su adaptación visual.
El videoclip presenta a un paisano entonando el triunfo rodeado de gauchos que, lejos de ser meros testigos, encarnan la memoria viva de una llanura que los formó y los enfrenta con su propia historia. En esta versión, la música los arrastra a un ritual renovado, mientras la narrativa se intensifica con el duelo de dos SIAM con cabezas de hornero que se baten a facón. Hijos de la misma tierra, su combate simboliza las tensiones internas de un territorio herido, una guerra sin ganador aparente.
Entre el canto, el ritual y la inmensidad de la pampa, “Triunfo de la Guerra del Barro” cierra el universo conceptual y visual del disco: un paisaje eterno que observa, recuerda y perdura mientras sus hijos luchan, celebran y bailan sobre su lomo.
Campo Loop une lo ancestral con lo contemporáneo. Así nació el Electro Folclore Surero Argentino , un lenguaje en el que guitarras criollas y paisajes del llano se entrelazan con beats techno y sintetizadores. El campo le dio raíz; la tecnología, expansión.
FICHA TÉCNICA ARTÍSTICA Video «Triunfo de la Guerra del Barro»
MÚSICA:
Produccion y Beat maker: Matiaz «Chavez» Mendez Mezcla: Matiaz «Chavez» Mendez Mastering: Matiaz «Chavez» Mendez Voz: Dr Kurnicopia (Los Tabaleros) Letra y musica: Campo loop Guitarra: Alexander Echandia Grabación de Voz: Luis Maria Cabezas
ACTORES
Cantor: Germán Romero Siam Jinete: Sebastián Irigaray
Siam Guitarrista: Santiago Chiacchio Guitarrista: Alexander Echeandía
Equipo Técnico
Dirección: Gastón Barbosa – Agustina Barreto Asist de dirección: Matías Rampoldi Coach Actoral: Sol Bravo Producción: Nazareno Gutiérrez Asist de prod: Tiago Tapponnier Dir de fotografía: Agustina Barreto Cámara: Agustina Barreto Cámara handy: Marcio Castañón Asist de cámara: Nahuel Rivero Gaffer: Silvio Torres Eléctrico: Nahuel Rivero Dir de arte: Melina Nielsen Asist de arte: Sol Bravo – Trinidad Arraiza Foto fija: Lucas Pavón Montaje: Nahuel Rivero Color: Nahuel Rivero Diseño Gráfico: Agustina Barreto
EXTRAS
Mariano Cesaroni Mario Rampoldi Oscar Disalvo Jose Sequeira Claudio Rusiecki Marcelo Cacciatto Miguel Marchioni Arturo Cataldo Martin Iturbe Esteban Peti Facundo La Blanca Martin Iturbe Alejandro Chrsitensen Jorge Albero Osa Enrique Jose Osa
PRÓXIMAS FECHAS
6/12 Color Humano, Los Mapuches B7600, Mar del Plata 13/12 Local Support Gorriti 5045, CABA 14/12 Festival Mirador Tec, Paraná
Biografía de Campo Loop
Campo Loop es un proyecto de Electro Folclore Surero Argentino: una fusión de folklore, electrónica y canción que se manifiesta a través de SIAM, un personaje enigmático con cabeza de nido de hornero. Inspirado en la inmensidad de la llanura pampeana, Campo Loop no es solo música: es también una manera de mirar el horizonte y resignificarlo.
Parte de su fuerza reside en el anonimato. Campo Loop encuentra en SIAM, la voz y la imagen de un universo donde lo ancestral y lo moderno conviven. La identidad no está en un rostro, sino en una experiencia colectiva que combina raíces, símbolos y nuevas formas de expresión. Campo Loop honra las raíces gauchas y pampeanas con guitarras criollas y milongueras, y al mismo tiempo late con la intensidad de la electrónica: beats, sintetizadores y proyecciones visuales que invitan al baile y a la inmersión sensorial.
Vane Vanellillega puntual a la entrevista. Entra con la seguridad de quien respeta su oficio y la calidez de quien ama lo que hace. Profesional, amable, precisa, trae en la mirada la mezcla justa entre intensidad y serenidad. Se sienta, se acomoda, respira hondo y la conversación empieza a fluir. Nada en ella es improvisado: cada gesto, cada palabra y cada silencio tienen un sentido. Esa coherencia es la misma que aparece en “Mariposas en el viento”, su nueva canción, un bolero-pop profundo, luminoso y honesto que funciona como una radiografía emocional de su mirada sobre la vida.
La historia del tema empieza cuando Vane tomó una decisión largamente postergada: empezar a escribir sus propias letras. Después de muchos años como intérprete, pasando por bandas, proyectos, escenarios y estilos diversos, sintió que era el momento de que su voz dijera algo propio. En 2021 comenzó a trabajar con la productora Tres Música, junto a Luis Burgio y Nano Novello. Con ellos construyó varias ideas en paralelo, pero hubo un punto donde una sola canción reclamó el centro de la escena: Mariposas en el viento.
—¿Cómo nació la canción, qué expectativas tenías?
—Empecé a escribir canciones propias. Siempre canté, soy intérprete, pasé por bandas muy variadas. En 2021 decidí escribir mis propias letras y me junté con los chicos de Tres Música. Trabajábamos varias ideas a la vez hasta que el foco se puso acá. Yo venía de hacer muchas versiones de rock nacional, pero quería ir por otro lado. Mariposas es un bolero con cosas tradicionales y cosas más modernas, unos sintetizadores, un aire pop. Y quería que tuviera un chanteíto, esa especie de rapeo intermedio que no es rap, ahí participó Rafa Ortega.
Lo que detonó la letra fue un momento vital que ella define como universal: esas noticias que te quiebran, que te dejan sin piso y obligan a reorganizarse aun cuando uno no tiene todas las herramientas. Para Vane, la canción tenía que ser profunda, pero sin solemnidad, con una especie de luz que permitiera respirar.
Habla del desconcierto, de la vulnerabilidad y, también, con ironía amorosa, de ese gesto tan humano de intentar “arreglarle la vida” a quien queremos. Esa escena aparece en la estrofa final, donde menciona terapias y soluciones como una forma amable de mostrar que, a veces, lo único necesario es acompañar.
—¿Primero escribiste la letra y después llegó lo musical?
—Sí, primero fue la letra. Después apareció la melodía, aunque no sabíamos bien hacia dónde iba. Con el tiempo se encaminó hacia este bolero con sus aires pop. A mí me encanta mezclar cosas, romper un poco. No es lo más habitual, y por eso mismo me gustaba. Prefiero arriesgar.
—En tiempos donde las letras suelen perder profundidad, vos fuiste para otro lado…
—Sí, para mí es importante decir algo. Está buenísimo bailar temas más banales para salir a la noche, yo también lo hago. Pero cuando yo escribo, necesito que sea profundo, con mensaje. Me gusta comunicar. Incluso cuando elijo repertorio ajeno soy cuidadosa: respeto lo que quiso decir quién lo escribió y busco meterme en ese personaje.
El lanzamiento trajo una repercusión íntima, poderosa. Vane recibió mensajes de personas que estaban atravesando momentos muy difíciles y encontraron en la canción un refugio. Para ella, ese gesto vale más que cualquier reconocimiento técnico o estético.
—¿Qué devoluciones te llegaron?
—Preciosas. Mucho amor. Hay gente que la escucha todos los días porque está pasando momentos duros. Cuando alguien se apropia de mi canción y la hace suya, ahí para mí ya está. Se cumplió el propósito.
El tema también la conecta con una mirada crítica sobre el vértigo social, la sobreinformación, la falta de silencios y el exitismo permanente. Vane trabaja el silencio como herramienta: en sus conciertos baja el tempo, obliga al público a detenerse y respira antes de retomar. Allí, dice, aparece la emoción.
Café Berlín —uno de los escenarios que más la representan— fue el lugar donde recientemente volvió a experimentar esa conexión. Entre canciones de rock nacional, se animó por primera vez a cantar un bolero clásico: La nave del olvido, de José José, en una versión inspirada en Mon Laferte.
—¿Cómo elegís el repertorio para el vivo?
—Soy muy atenta a lo que digo. Me gustan las historias. El otro día en Café Berlín canté La nave del olvido porque amo su dramatismo. Selecciono por la letra, por la historia, por el clima. Me gusta generar un lindo concierto, esa comunión con la gente. Disfruto mucho tocar en vivo.
Su próximo show será el 24 de enero en Madrid, en “Peor para el Sol”, junto al pianista Franco Callaci y compartiendo fecha con el artista español Germán Alonso.
Pero antes del escenario está la voz, su instrumento central, su identidad. Hace más de veinte años entrena con Mariana Grisiglione, la misma profesora que la acompañó desde los veinte años y que cuidó su voz incluso en épocas donde hacía once shows por fin de semana en eventos.
—¿Cómo construiste tu voz? ¿Qué aprendiste de tus docentes?
—Muchísimo. Entreno hace más de veinte años con Mariana Grisiglione. Gracias a ella nunca tuve problemas graves en la voz. Soy muy disciplinada: vocalizo siempre, me cuido, antes de un concierto no salgo, no como cualquier cosa. Y para los arreglos y la interpretación trabajé con Dorita Chávez, una genia total. Tiene una humildad tremenda y entiende todo. Yo sabía lo que quería y ella me ayudó a potenciarlo.
El trabajo en equipo es un valor central para Vane. Lo aprendió en sus comienzos, cuando integraba bandas como Contraste y, sobre todo, OYK – Open Your Kantos, donde compartía escenario con chicos que rapeaban mientras ella cantaba. Allí profesionalizaba cada detalle: eran jóvenes, pero se tomaban el trabajo con una seriedad férrea. Tocó en Obras, en Cemento, en recitales multitudinarios y también en eventos privados que le dieron un entrenamiento enorme: repertorios múltiples, estilos cambiantes, animar gente que no fue a verla a ella sino a bailar. Todo eso la formó.
Con sus músicos actuales mantiene un vínculo de familia: el director musical y guitarrista Ernesto Salgueiro (histórico de Nito Mestre), Andrés Pérez Alarcón, Pablo Álvarez Vilariño, Juan Cordima y otros nombres que la acompañan hace más de veinte años. Con ellos comparte vida, rutas, giras, aprendizajes y silencios.
Ese espíritu de camaradería también estuvo en la filmación del videoclip de Mariposas en el viento. Vane fue productora junto a Sebastián Casabe y el rodaje tuvo dos locaciones, bajo la tormenta de Santa Rosa, con su familia y amigos colaborando en maquillaje, peinado, catering y soporte. El director de fotografía fue Diego Poleri —referente de series como Viudas Negras y trabajos con Natalie Pérez— cuya humildad y nivel técnico fueron clave.
—¿Dónde sentís tu mayor fortaleza vocal?
—En la interpretación. Creo que puedo transmitir lo que siento. La gente se emociona y para mí no hay halago más grande. Y sí, también la versatilidad. Haber pasado por tantos géneros y etapas me permite jugar sin miedo.
Además de cantante, Vane es psicóloga. Estudió en la UBA, hizo un posgrado en clínica psicoanalítica de adultos y atiende pacientes, aunque ya no con la intensidad de antes. También da un taller de canto para jubilados y adultos mayores, donde mezcla música y psicología: un espacio que define como “hermoso” y que conecta dos mundos que parecían ajenos, pero que en su vida conviven naturalmente.
—Si tu nombre estuviera en el diccionario, ¿qué diría?
—Cantante del alma.
La frase es exacta. Vane Vanelli canta desde un lugar sincero, emocional, profundo. Desde ese sitio donde la vida duele, pero también enseña. Donde las mariposas vuelan incluso cuando sopla el viento. Mariposas en el viento es apenas un capítulo de una etapa que ya se siente sólida, verdadera y luminosa. Y como ella misma dice, es “de acá en adelante”.