Luego de un cierre de año consagratorio marcado por el lanzamiento de “Cuerpos Volumen I” y dos estadios agotados, Babasonicos anunció su regreso al Movistar Arena con una nueva función el próximo 16 de octubre en Buenos Aires.
La banda presentará un show completamente renovado, con una puesta escénica imponente y novedosa, donde convivirán las canciones de su nuevo material con los clásicos que atravesaron toda su trayectoria y consolidaron al grupo como una de las bandas más importantes del rock en español.
“Cuerpos Volumen I”: el nuevo capítulo de Babasonicos
Tras la salida de “Cuerpos Volumen I”, Babasonicos reafirma su vigencia artística con un álbum que fue destacado por medios especializados como uno de los discos del año. El trabajo muestra una nueva exploración sonora de la banda, manteniendo intacta la identidad que la convirtió en referencia absoluta de la música latinoamericana.
Con más de tres décadas de carrera, el grupo continúa atravesando generaciones y expandiendo su impacto. Actualmente se mantiene como la banda más escuchada del país en el airplay nacional y figura entre los artistas más reproducidos por la Generación Z.
Además, distintas publicaciones internacionales, entre ellas Billboard, ubican a Babasonicos entre las mejores bandas de rock en español de todos los tiempos.
Un show cercano y explosivo
El regreso al Movistar Arena promete un encuentro cercano con el público, pero también una experiencia visual y sonora de gran escala. La banda combinará el clima introspectivo y experimental de “Cuerpos” con himnos infaltables de su repertorio, en un espectáculo pensado para recorrer distintas etapas de su historia.
La propuesta escénica incluirá un diseño visual innovador y una producción especialmente desarrollada para esta serie de conciertos en Buenos Aires.
“Tiempo Off (Colyn Remix)”, ya disponible
Como parte de esta nueva etapa, Babasonicos lanzó recientemente “Tiempo Off (Colyn Remix)”, una reinterpretación electrónica del tema incluido en “Cuerpos Volumen I”.
El remix estuvo a cargo del DJ y productor holandés Colyn, quien aportó su sello característico para transformar la canción en una versión más bailable y expansiva, ampliando el universo sonoro del grupo.
El single ya se encuentra disponible en todas las plataformas digitales.
En el marco del ‘Sale el Sol Tour’, el rosarino ofreció ante un Movistar sold out una propuesta dividida en dos actos: una despedida íntima y teatral de su disco conceptual 2025, seguida por una celebración masiva de sus grandes éxitos.
Había algo eléctrico en el aire del Movistar Arena, una tensión silenciosa que precede al trueno. No era solo la expectativa de ver a Fito Páez; era la sensación de presenciar el cierre de un capítulo vital. El rosarino subió al escenario no como un simple intérprete, sino como un narrador lúcido, cargando sobre sus hombros el peso de «Novela», su disco conceptual de 2025, listo para despedirlo antes de que el mundo musical girara hacia el nuevo horizonte de «Shine».
Pero lo que sorprendió primero fue la voz. En un momento donde muchos artistas arrastran las cuerdas vocales tras años de gira, Fito brillaba con una nitidez cristalina, proyectando cada sílaba con una potencia que parecía desafiar la física del estadio. Estaba en un punto cumbre, en ese raro instante donde la técnica se funde con la emoción pura y el cuerpo responde sin reservas al alma.
A las 21.30, cuando los focos cortaron la oscuridad y revelaron su figura, no hubo fanfarrias vacías. Solo una confesión íntima que resonó como un juramento: «Siempre me gustó tener una vida licenciosa». Y luego, la clave de la noche, dicha con la calma de quien sabe que está terminando una historia hermosa: «Me pareció hermoso poder contar una historia de amor: despidamos ‘Novela’, un cuento de amor en tiempos de pulsión de odio». Y así fue…
Foto: Guido Adler
Acto I: La Novela se cierra (El Set List Conceptual)
Tal como anticipó, la primera parte de la noche estuvo dedicada íntegramente a la despedida de “Novela”, que sonó completo por última vez. Fue una puesta integral —la misma que deslumbró en el Teatro El Círculo de Rosario en marzo— desarrollada por Max Rompo, donde Fito desplegó un imaginario teatral y desbordado, cargado de referencias a un circo multicolor y rockero. Las canciones dialogaron con las locuciones de Lorena Vega, cuya voz funcionó como hilo conductor de la obra, profundizando el carácter conceptual del repertorio.
La narrativa comenzó con fuerza desde el primer acorde. “Universidad Prix” abrió las compuertas de este universo onírico, estableciendo el tono académico pero surrealista de la historia. Inmediatamente, el corazón latió con “El Amor”, una balada que sentó las bases emocionales de la trama. La tensión subió con “Brujas Salem de Prix”, introduciendo elementos de misterio y fatalidad, seguidos por la dualidad oscura de “Maldivina y Turbialuz”, personajes que parecían salir de un sueño lúcido.
El ambiente se volvió nostálgico y campestre con “Cuando el circo llega al pueblo”, evocando la llegada de lo extraño a lo cotidiano, mientras que “Naná / La Siesta” ofreció un respiro íntimo, casi maternal, antes de sumergirse en la crudeza urbana de “Cruces de Gin en Sal”. La energía cambió bruscamente con el ritmo frenético de “Jimmy Jimmy”, seguida de la introspección solitaria de “Nobody Knows” y la vulnerabilidad expuesta en “Miss Understood”.
La violencia estética y romántica estalló con “Balas y Flores”, un clásico recontextualizado dentro de la novela, dando paso a la extrañeza cotidiana de “Superextraño” y la carga familiar de “Herencia”. La actuación alcanzó picos dramáticos con “Modo Carrie”, “Love is Falling Over My Heart” y la crítica social aguda de “Argentina es una Trampa”, temas que mostraron la faceta política y existencial del álbum.
La primera mitad culminó con una escalada emocional brutal: “Infierno en la Tierra” sacudió el arena, seguido por la liberación aérea de “El Vuelo” y la resignación moderna de “Aceptémoslo”. El clímax narrativo llegó con “El Último Apagón”, simbolizando el fin de una era, para luego resurgir con la esperanza de “El Triunfo del Amor” y la necesidad vital expresada en “Los Corazones Necesitan Amar”. La tragedia personal se pintó con “Julius Perdiéndolo Todo”, hasta que, finalmente, el horizonte se iluminó con “Sale el Sol” y “Esperanzas y Tormentas, cerrando el ciclo conceptual con una mezcla de optimismo y realismo desgarrador.
Acto II: El Sale el Sol Tour
Luego de ese primer acto profundamente narrativo y experimental, el show mutó hacia el espíritu celebratorio del “Sale el Sol Tour”. Con una puesta y visuales a cargo de Sergio Lacroix, Fito volvió al formato que lo convirtió en una de las figuras más trascendentes de la música popular argentina. Aquí, la experimentación cedió paso a la conexión pura, repasando más de una hora de clásicos fundamentales de su carrera.
“11 y 6”, “Mariposa Tecknicolor”, “Ciudad de pobres corazones”, “A rodar mi vida”, “Al lado del camino” y “Brillante sobre el mic” fueron algunas de las canciones que desataron la ovación permanente de un estadio que cantó cada palabra a una sola voz. Fue un ejercicio de memoria colectiva, reafirmando una vez más el vínculo único entre Fito Páez y su público, donde cada grito era un reconocimiento a décadas de historias compartidas.
La banda que acompañó a Fito en esta odisea musical estuvo integrada por Diego Olivero (bajo, guitarra, teclado y coros), Gastón Baremberg (batería), Juan Absatz (voz, teclados, guitarra y coros), Juani Agüero (guitarras y coros) y Emme (voz y coros). A ellos se sumó la sección de vientos conformada por Ervin Stutz (trompeta y flugelhorn), Alejo von der Pahlen (saxo alto y tenor) y Santiago Benítez (trombón), quienes aportaron capas de riqueza sonora tanto en la parte conceptual como en los hits.
Brillante, intenso y emocional, Fito volvió a demostrar arriba del escenario su enorme capacidad para reinventarse sin perder identidad: un artista capaz de convivir entre la experimentación estética y el cancionero popular más inoxidable. Con cuatro Movistar Arena agotados y una convocatoria que no deja de crecer, ya se encuentra a la venta una nueva y quinta función en Buenos Aires, programada para el lunes 29 de junio. De esta manera, el “Sale el Sol Tour” continúa expandiéndose mientras Páez se prepara para un nuevo capítulo artístico con el lanzamiento de “Shine”, dejando atrás “Novela” no como un final, sino como un prólogo glorioso.
FOTOS DE SOFÍA BRAVO
Fito y los silbidos
Fito Páez lo había anunciado apenas un día antes en sus redes: tocaría por primera vez completo “Novela” en Buenos Aires, como previa al lanzamiento de su nuevo álbum, “Shine”. La decisión, según contó el propio músico, generó “panic attack general” en su equipo, aunque finalmente avanzó con la idea de hacer una primera parte dedicada íntegramente al disco y luego un tramo de clásicos.
Durante la interpretación de “Novela”, parte del público siguió el show con cierta distancia, entre recorridas por el sector gastronómico y la expectativa por escuchar canciones más conocidas. Con el correr de los minutos, el clima comenzó a tensarse y, antes del último tema, se escucharon algunos silbidos desde las plateas frente al escenario.
Tras un intervalo, Fito regresó junto a su banda y retomó el concierto con clásicos como “El amor después del amor”. Sin embargo, todavía atento a la reacción de una parte del público, desafió desde el escenario a quienes habían silbado: “¿Tenían ganas de cantar allá? No te escucho… Canten más fuerte, man”, lanzó durante la canción, en un cruce que marcó uno de los momentos más comentados de la noche.
El cantautor argentino Adrián Berra presentó oficialmente en vivo su nuevo disco Antes de saltar con un show completamente agotado en La Trastienda. Durante más de dos horas, el músico recorrió las canciones de su último trabajo —editado a fines de febrero de 2026— y repasó gran parte de su repertorio, incluyendo clásicos y composiciones de sus primeros años.
Adrián Berra debutó en vivo con “Antes de saltar”
Antes de subir al escenario, con las luces apagadas y todavía fuera de escena, Berra le habló al público en un momento cargado de emoción que marcó el tono íntimo del recital:
“Este es el debut oficial, la primera vez que vamos a tocar el disco en vivo. Estamos muy ansiosos, nerviosos, alegres, todo junto. Y hoy pensaba que solo una vez hacemos algo por primera vez: y ese momento es ahora”.
El concierto abrió con “Rotonda”, “Domingo” e “Impulso”, tres canciones que marcaron desde el inicio el clima emocional y expansivo de la noche. Más adelante llegó uno de los momentos más celebrados con “Beso en la nariz”, uno de los temas más emblemáticos de su carrera.
Un show íntimo y emotivo en Buenos Aires
La conexión entre Adrián Berra y su público atravesó todo el recital. Entre pasajes eléctricos y segmentos acústicos, el show construyó distintos climas sin perder intensidad ni cercanía.
El ya clásico “fogón” —como el propio Berra denomina al tramo acústico de sus conciertos— dejó algunos de los momentos más íntimos de la noche con interpretaciones de “Instante”, “Natural” y “Nota”.
Uno de los pasajes más conmovedores ocurrió durante “Patria”, cuando su hija subió al escenario para bailar junto a él. Visiblemente emocionado, el músico recordó que la última vez que habían compartido escenario había sido también en La Trastienda, cuando ella tenía apenas siete años.
Sobre el cierre sonaron “Nunca se termina” y “A orillas de la ciudad”, antes de los bises finales con “Mundo” y “Colibrí”.
La banda de Adrián Berra
La banda que acompañó a Adrián Berra estuvo integrada por Tomás Sanguinetti en guitarra y coros, Clara Presta en teclados, coros y acordeón, Lucas Garbarino en bajo, Tomás Boque en batería y Alejandro “Pollo” Ferrero en saxo.
Gira 2026 de Adrián Berra: fechas confirmadas
La gira presentación de Antes de saltar continuará por distintas ciudades de Argentina y Uruguay durante 2026:
Mendoza — 24 de mayo — Festival VIVO
Mendoza — 30 de mayo — Nido
Mar del Plata — 5 de junio — Teatro Vorterix
La Plata — 6 de junio — Teatro Ópera
Córdoba — 12 de junio — Legrand
Rosario — 13 de junio — C.C. Güemes
Montevideo — 6 de agosto — Sala del Museo
Buenos Aires — 14 de noviembre — La Trastienda
Nueva fecha en Buenos Aires
Tras agotar rápidamente la presentación oficial de Antes de saltar, Adrián Berra anunció una nueva función en Buenos Aires para el próximo 14 de noviembre en La Trastienda. Las entradas ya se encuentran a la venta a través de Passline.
El rapero y compositor argentino Aukan presentó oficialmente Umbral, su segundo disco de estudio, una obra atravesada por la búsqueda artística, la fusión de géneros y una fuerte identidad conceptual. El lanzamiento fue celebrado con un evento especial en La Fábrica, donde se proyectaron todos los videoclips que acompañan el álbum.
Conformado por 10 canciones, Umbral propone un recorrido musical que atraviesa distintos universos sonoros. Hip hop, rock, metal, jazz y elementos experimentales conviven de manera orgánica en un trabajo que expone la evolución artística y personal del músico.
La propuesta audiovisual ocupa un lugar central dentro del proyecto. Cada videoclip fue dirigido por Mauro Perez Quinteros (Eucalipto Films), David Pacheco y Camilo Llorente, y funciona como una extensión narrativa de las canciones.
“Umbral es el resultado de un proceso madurativo que atravesé estos últimos años. Siempre supe que las riquezas se hallan luego de búsquedas extensas y por eso me sumergí en una exploración exhaustiva”, explica Aukan sobre el concepto del disco.
El álbum contó con la participación de distintos productores musicales como Kiyo, Tomás Justo Gaggero, Alejandro Schuster y Damián Gagliardi, quienes aportaron diferentes matices sonoros a la obra.
Las canciones de “Umbral”
Los adelantos ya anticipaban el espíritu versátil del disco con temas como “Siempre High”, “Lucidez”, “Prendido Fuego” y “Viejo Desastre”. A ellos se suman las nuevas composiciones:
“Suelta Venga”
“Hábito”
“Todo y más”
“Tu luz, mi cruz”
“Easy Mode”
“La chispa”
Con este lanzamiento, Aukan consolida una propuesta musical que combina rap, rock, funk y experimentación, con letras introspectivas y una búsqueda estética cada vez más definida.
El crecimiento de Aukan en 2025
Durante el último año, el artista atravesó una etapa de fuerte expansión profesional. Fue invitado a abrir los shows de Khea y Neo Pistea en el Pina Music Fest, uno de los festivales más importantes de la Costa Atlántica, y también realizó una gira por la Patagonia junto a su banda.
Además, en noviembre fue seleccionado para abrir el show del referente español del hip hop Fernando Costa. Meses antes había concretado su primera gira internacional por España, con presentaciones en Madrid, Barcelona, Ibiza, Mallorca y Málaga.
Durante ese recorrido compartió escenario con los artistas españoles Y9 y Javi Castro, grabó material audiovisual para futuros videoclips y comenzó la realización de un documental sobre su proceso creativo y su recorrido artístico.
Otro de los hitos del año fue la apertura de Estudio 3000, su propio espacio de producción musical ubicado en el barrio de Colegiales, dedicado a grabación, mixing, mastering y salas de ensayo.
Quién es Aukan
Aukan nació y creció en el barrio porteño de Colegiales y desde muy chico estuvo vinculado a la música y al rap. Entre sus influencias aparecen figuras históricas como Tupac Shakur, Snoop Dogg, Eminem y André Benjamin.
Debutó oficialmente en 2020 con el single “25 inviernos” y poco después lanzó una colaboración junto a Nucleo aka Tinta Sucia, uno de los referentes históricos del rap argentino.
En 2022 editó RCP, su primer álbum conceptual, mientras que en los años siguientes continuó desarrollando una identidad artística marcada por la mezcla de géneros y la potencia de sus shows en vivo.
Con Umbral, Aukan reafirma ese camino y se posiciona como una de las nuevas voces emergentes más auténticas del hip hop argentino actual.
Turf volvió a demostrar por qué sigue siendo uno de los nombres más vigentes y convocantes del rock nacional. En una noche cargada de emoción, energía y celebración, el grupo liderado por Joaquín Levinton ofreció en el C Art Media un show de casi dos horas donde repasó toda su trayectoria, presentó canciones inéditas y convirtió el escenario en una verdadera fiesta.
Con un repertorio pensado para atravesar distintas etapas de su carrera, TURF evitó apoyarse únicamente en la nostalgia y apostó por un recorrido integral de su historia musical. Además de interpretar sus clásicos más celebrados, la banda presentó dos temas nuevos que formarán parte de su próximo álbum, dejando en claro que su esencia sigue intacta y con mirada hacia adelante.
Joaquín Levinton, figura central de una noche especial
Al frente de la banda, Joaquín Levinton volvió a destacarse por su carisma arrollador y una conexión permanente con el público. Dueño de una presencia magnética, el cantante manejó los tiempos del show con naturalidad y reafirmó por qué es considerado uno de los frontman más importantes y carismáticos de Latinoamérica.
La banda sonó sólida de principio a fin gracias al trabajo conjunto de Leandro Lopatín en guitarra, Fernando Caloia en batería, Carlos Tapia en bajo, Nicolás Ottavianelli en teclados y Santiago Tato en guitarra. Todos sostuvieron una performance impecable que confirmó la potencia colectiva que distingue a TURF desde sus inicios.
Una celebración sin artificios y con el público como protagonista
Sin invitados sorpresa ni grandes recursos escénicos, el grupo apostó a lo más importante: las canciones, la actitud y una identidad artística que atraviesa generaciones. La respuesta del público fue inmediata. Desde el primer tema hasta el cierre, los fanáticos acompañaron cada momento con entusiasmo, conscientes de estar viviendo una noche especial.
Uno de los puntos más altos llegó durante “Loco un Poco”, cuando enormes globos comenzaron a recorrer el campo y el escenario, generando una postal de fiesta total que terminó de explotar con la complicidad entre músicos y espectadores.
El cierre terminó de coronar el concepto de celebración cuando apareció una enorme torta sobre el escenario y la banda sopló las velitas junto al público, en una escena tan emotiva como simbólica.
Con este recital, TURF no solo reafirmó su vigencia dentro de la escena musical argentina, sino también su lugar como parte fundamental del legado cultural del rock nacional.
No Te Va Gustar presentó oficialmente su nuevo disco, Florece en el caos, en el Estadio Ferro frente a una multitud que colmó el recinto y fue parte de una noche marcada por una puesta en escena deslumbrante y un sonido demoledor.
Desde temprano, en el barrio porteño de Caballito, la expectativa ya se hacía sentir. Los alrededores del estadio se llenaron de fans que vivieron la previa con entusiasmo, mientras en las pantallas se proyectaba un video alusivo al peligro que conlleva la modificación de la ley de glaciares, musicalizado con “Por el Agua”. La apertura estuvo a cargo de 1915, quienes encendieron los primeros aplausos de la noche como teloneros.
Minutos después de las 21, la banda liderada por Emiliano Brancciari salió al escenario y se encontró con un estadio repleto de casi 30.000 personas. El show marcó el regreso de No Te Va Gustar a un formato de gran escala en Buenos Aires, a pocos meses del lanzamiento del nuevo material, que ya superó los 15 millones de reproducciones a nivel global. La velada funcionó no solo como la presentación oficial del disco en el país, sino también como una celebración del gran presente artístico que atraviesa la banda.
Durante casi tres horas y con una lista de 40 canciones, No Te Va Gustar repasó distintas etapas de su carrera en un recorrido intenso y emotivo. El repertorio combinó los temas de “Florece en el caos” con los clásicos infaltables que acompañaron a varias generaciones de seguidores.
La noche tuvo además una particularidad: por primera vez en mucho tiempo, No Te Va Gustar decidió no contar con invitados. Este formato puso el foco en la conexión directa entre los músicos, el público y las canciones. Cada detalle estuvo cuidadosamente pensado, con una lista diseñada especialmente para la ocasión que permitió vivir la experiencia NTVG en su máxima expresión.
Con este show, No Te Va Gustar inició la gira argentina de “Florece en el caos”, que continuará por distintas ciudades del país, incluyendo Olavarría, Necochea, Bahía Blanca, Comodoro Rivadavia, Trelew, Bariloche, Neuquén, General Pico, Río Cuarto, Córdoba, Pergamino, San Luis, Mendoza, San Juan, Gualeguaychú, Rosario, Reconquista, Posadas, Resistencia, Paraná, Rafaela, Santiago del Estero, Jujuy, Salta, Tucumán y La Rioja, consolidando así un recorrido federal que reafirma su vínculo con el público argentino.
PRÓXIMOS SHOWS EN ARGENTINA DE NO TE VA GUSTAR:
25.04 – Buenos Aires, Estadio Ferro 28.04 – Olavarría, Club Estudiantes 29.04 – Necochea, Teatro París 30.04 – Bahía Blanca, Club Estudiantes 02.05 – Comodoro Rivadavia, Predio Federal Comodoro 03.05 – Trelew, Gimnasio Municipal Nro 1 07.05 – Bariloche, Gimnasio Bomberos 09.05 – Neuquén, Estadio Ruca Che 12.05 – General Pico, Club Ferro Carril Oeste 14.05 – Río Cuarto, Club Estudiantes 15.05 – Córdoba, Plaza de la Música (agotado) 16.05 – Córdoba, Plaza de la Música (nueva función)
30.07 – Pergamino, New Park 31.07 – San Luis, Roma Multiespacio 01.08 – Mendoza, Arena Maipú 02.08 – San Juan, Estadio Aldo Cantoni 10.09 – Gualeguaychú, Polideportivo Municipal 12.09 – Rosario, Anfiteatro Municipal 15.09 – Reconquista, Club Adelante 16.09 – Posadas, Umma 18.09 – Resistencia, Salón Gala Convenciones 19.09 – Paraná, Hierlam 20.09 – Rafaela, Sala 9 Multiespacio 22.09 – Santiago del Estero, Sky Club 24.09 – Jujuy, Centro Cultural Manuel Belgrano 25.09 – Salta, Estadio Delmi 26.09 – Tucumán, Club Central Córdoba 27.09 – La Rioja, MyM Multiespacio
Hay noches que funcionan como postal. Otras, como declaración. La de Q’Lokura en el Movistar Arena fue las dos cosas: una síntesis de presente y, al mismo tiempo, un anticipo cargado de sentido de lo que viene. Con entradas agotadas y más de tres horas de música sin tregua, el dúo cordobés volvió a convertir el estadio en un cuerpo único, vibrando al ritmo de un repertorio que ya no distingue entre hit, clásico o versión: todo entra en esa lógica arrolladora que ellos manejan como pocos.
Nicolás Sattler y Facundo “El Chino” Herrera no dan respiro. Su show no se piensa en canciones sueltas, sino en bloques que se encadenan como si fueran una sola pieza larga, mutante, donde cada cambio de tempo es un golpe directo al ánimo del público. La pista nunca baja. El pulso no se corta. Y ahí está la clave: Q’Lokura no toca, arrastra.
Desde el arranque, el Movistar Arena fue una marea en movimiento. “Mil noches”, “Un siglo sin ti”, “Qué hacer para verte”, “Te pido de rodillas”, “Dime tú”, “Tattoo”, “A un milímetro”, “Bailando bachata”. No hubo jerarquías: cada tema encontró su lugar en una narrativa que mezcló romanticismo, desgarro y celebración con una naturalidad desarmante.
INVITADOS QUE NO SUMAN, TRANSFORMAN
La primera puerta se abrió con el baladista Thian, que se subió temprano para “Me perdí”. No fue un cameo: fue una señal. La noche iba a moverse en capas, sumando voces que no interrumpen, sino que expanden.
Después llegó el primer quiebre emocional. Dalila subió para “Dejémoslo así” y lo que pasó excedió la canción. La interpretación fue tan cargada que terminó en llanto, en vivo, frente a un estadio que dejó de cantar para mirar. Un silencio lleno de respeto, de esos que no se ensayan.
Con Nahuel Pennisi, el clima volvió a mutar. “Universo paralelo” se volvió otra cosa: más profunda, más oscura, más intensa. Un momento de esos que quedan suspendidos, como si el tiempo se estirara un poco más de lo habitual. Nahuel, a solas con su guitarra, encontró en Nico un sostén. Hasta ahí, el Movistar había sido una pista en ebullición; en ese instante, todo se detuvo. El baile cedió lugar a un silencio cargado, y la noche cambió de pulso por un momento.
Y cuando parecía que ya estaba todo dicho, apareció El Bahiano para torcer el mapa. “Sin cadenas”, “Pupilas lejanas” y “Nada que perder” en versión cuarteto no fueron un guiño: fueron una relectura. Reggae y Córdoba cruzándose sin pedir permiso.
La curva siguió creciendo con Coti, que metió dos bombas transversales: “Nada de esto fue un error” y “Antes de ver el sol”. Ahí el Arena explotó en modo karaoke masivo, demostrando que Q’Lokura entiende algo clave: el cuarteto hoy dialoga con todo.
También hubo lugar para Cristian Herrera, sumando raíz folklórica a una noche que no tuvo miedo de mezclar territorios.
EL SHOW COMO EXPERIENCIA TOTAL
Lo que sostiene a Q’ Lokura no es solo el repertorio. Es la dinámica. Esa forma de construir un vivo donde todo está en movimiento constante: luces, pantallas, músicos, cantantes, público. No hay meseta. No hay pausa larga. Todo empuja hacia adelante.
Las “sessions”, los enganchados, las versiones y los climas están pensados para que el espectador no salga nunca de la experiencia. No es casual que más de tres horas pasen sin sensación de desgaste. El show está diseñado como un viaje con picos, pero sin caídas.
LA DÉCIMA DE Q´ LOKURA YA ESTÁ EN EL AIRE
Pero hay algo más flotando. Algo que atraviesa todo lo que pasó: la idea de la décima. El próximo Movistar Arena, en junio, no es una fecha más. Es un número cargado de peso simbólico en la cultura argentina. La “diez” no se explica: se siente.
Q’ Lokura llega a ese punto en un momento de expansión total. Convocatoria masiva, identidad definida y una capacidad poco común para reinventar su propio formato sin perder esencia. Este último sold out no fue solo una confirmación. Fue una plataforma.
Lo que viene no apunta a repetir la fórmula, sino a llevarla más lejos. Nueva puesta, invitados, recorrido emocional. Todo indica que ese décimo Arena va a ser leído como un antes y un después, tanto para la banda como para su público.
Porque si algo dejó claro esta noche es que Q’ Lokura ya no está en etapa de promesa. Está en fase de consolidación. Y cuando una banda llega ahí, cada show deja de ser solo un recital.
El regreso de Jorge Drexler a Buenos Aires confirmó lo que ya se anticipaba: su nueva etapa artística tiene un impacto inmediato y profundo en el público. Con dos funciones completamente agotadas en el Movistar Arena (17 y 18 de abril), el artista uruguayo consolidó uno de los hitos más fuertes de su gira.
La primera noche, el viernes 17, estuvo atravesada por una combinación de emoción, precisión musical y una propuesta escénica que amplía el universo de su último trabajo, TARACÁ, llevado íntegramente al vivo con sus once canciones.
El inicio tuvo un componente especial: la apertura a cargo de Joaquín Martínez, protagonista tiempo atrás de un momento viral cuando pidió cantar “La Aparecida” tras viajar más de 1400 kilómetros. Esta vez, la invitación fue del propio Drexler, en un gesto que refuerza su vínculo directo con el público. Incluso, durante ese set inicial, el músico apareció brevemente en escena, desatando una ovación inmediata.
El show arrancó con “Toco Madera” y desde ahí desplegó un recorrido que combinó el nuevo material con clásicos y cruces inesperados, como un mashup entre “Bienvenida”, “Tamborero” y “Quimera”. Durante más de dos horas y media, alternó momentos de gran potencia con la banda completa y otros de marcada intimidad.
Drexler y Sujatovich, a dúo en “Desastres Fabulosos”
Uno de los pasajes más logrados fue el segmento en un escenario alternativo ubicado al fondo del campo. Drexler caminó entre el público para llegar hasta allí, generando una experiencia inmersiva. En ese espacio interpretó canciones a capella y compartió escena con Mateo Sujatovich, con quien cantó “Desastres Fabulosos”. Mientras tanto, la banda continuaba tocando desde el escenario principal, logrando una coordinación que sorprendió por su precisión.
El repertorio integró lo nuevo con canciones emblemáticas, acompañadas con intensidad por un público completamente involucrado. Entre tema y tema, Drexler también dejó reflexiones que marcaron el tono emocional de la noche: destacó la incertidumbre de crear un disco y no saber si hay alguien del otro lado, y agradeció el gesto de haber agotado entradas incluso antes del lanzamiento del material.
En el tramo final, se sumó el músico uruguayo Piki Aguirre, aportando fuerza en “Sea” y en “Todo se transforma”. También hubo espacio para la improvisación con “Me haces bien”, incorporada sobre la marcha y convertida en uno de los momentos de mayor conexión colectiva.
La banda —integrada por Miryam Latrece, Ale López, Florencia Gamba, Eva Catalá, Vicente “Huma”, Marc Pinyol y Julio Sanrizz— sostuvo una propuesta sonora rica y dinámica, acompañando cada matiz del espectáculo.
Con ambas fechas agotadas, el paso de Drexler por Buenos Aires se posiciona como uno de los puntos más altos de la gira, que continuará por distintas ciudades del país y el exterior, con Argentina como epicentro de esta nueva etapa.
La banda de Mataderos cerró sus dos noches en el sur porteño con La Mississippi como telonero, más de 80.000 personas y un set list que recorrió toda su historia.
Hubo un tiempo en que ver a La Renga en la ciudad era casi una utopía. La banda de Chizzo, Tete y Tanque había desarrollado una relación complicada con los espacios porteños: sin estadios que pudieran contener a su gente de manera segura y ordenada, el peregrinaje a La Plata, Rosario o el interior del país se convirtió en parte del ritual. Hasta que Huracán abrió sus puertas en 2017, y todo cambió.
Este 2026, sin embargo, un imprevisto volvió a poner a prueba esa relación. El derrumbe de un edificio en el complejo «Estación Buenos Aires» de Parque Patricios, a cuatro cuadras del estadio Tomás Adolfo Ducó, obligó a la banda a buscar un nuevo predio. La respuesta fue el Parque de la Ciudad, en Villa Lugano —prácticamente la esquina del barrio donde Chizzo creció—, y el show del sábado 4 de abril fue la segunda y última fecha de un ciclo que ya pasará a los libros del rock argentino.
La Mississippi abre el banquete
Antes de que Chizzo pisara el escenario, fue turno de La Mississippi. Los referentes indiscutidos del blues local pusieron el cuerpo durante casi una hora, con su mezcla inconfundible de groove, garra y sentimiento. Para una audiencia que mayoritariamente llegó horas antes para conseguir lugar, la Mississippi no fue un trámite: fue el encendido lento que cualquier buen show necesita. Cuando terminaron, el predio ya tenía temperatura.
PH: IVÁN ACOSTA
La apertura: «Buena Ruta Hermano» y punto de no retorno
Minutos después de las 21:30, las luces se apagaron. El murmullo de más de 40.000 personas se convirtió en un rugido cuando los cuatro integrantes de La Renga —Gustavo «Chizzo» Nápoli, Gabriel «Tete» Iglesias, Jorge «Tanque» Iglesias y Manu Varela— tomaron sus posiciones.
«Buena Ruta Hermano» fue el primer tema, y con ese acorde inicial quedó claro que la noche no iba a tener pausa. El tema, parte del material más reciente de la banda, funciona ya como un himno de apertura: convoca, une y dispara el pogo antes de que pase un minuto. La multitud, que incluyó familias enteras, grupos de amigos de todas las edades y fieles que viajaron desde el interior del país, respondió desde el primer segundo.
El set list: un recorrido de más de 30 temas
La Renga desplegó un repertorio extenso y cuidadosamente construido. Más de treinta canciones que abarcaron desde los primeros discos hasta el material más reciente, con apenas dos temas nuevos integrados —algo que, lejos de decepcionar, confirmó que el núcleo duro del catálogo sigue siendo imbatible en vivo.
Entre los temas que sonaron:
Buena Ruta Hermano
Buena Pipa
Tripa y Corazón
Detonador de Sueños
A la Carga Mi Rocanrol
Al Que He Sangrado
Hay un Tirano que es para Vos
Motoralmaisangre
Ese Lugar de Ninguna Parte
Corazón Fugitivo
Parece un Caso Perdido
Poder
Algún Rayo
La Vida, las Mismas Calles
Vende Patria Clon
El Twist del Pibe
Miralos
Ser Yo
Triste Canción de Amor
El Viento que Todo Empuja
El Revelde
Panic Show
El Final es en Donde Partí
Hablando de la Libertad
La seguidilla de «Poder», «Algún Rayo» y «La Vida, las Mismas Calles» fue uno de los momentos de mayor intensidad de la noche: tres temas que se encadenan como vagones de un tren que no tiene intención de frenar, con el pogo creciendo en cada compás.
Los momentos que definieron la noche
La pausa de Chizzo
En el show del jueves, Chizzo había hecho una pausa en el 2 de abril para hablar sobre Malvinas y la soberanía. El sábado, la fecha cargaba con el peso de cerrar una semana que había resultado histórica por razones que iban más allá de la música. La banda lo sabe, y sabe usarlo: esa capacidad de detener la máquina, decir algo que importa y volver a encenderla con más fuerza es parte del ADN de La Renga.
El cierre
El final llegó con una secuencia que la banda maneja como pocos: «El Revelde», «Panic Show» y «El Final es en Donde Partí» funcionaron como los últimos escalones antes del desenlace. Y el desenlace, siempre, es colectivo: «Hablando de la Libertad» sonó con 80.000 gargantas como si el predio pudiera escucharse desde Mataderos.
Por qué estas dos noches importan
El ciclo que La Renga cerró este fin de semana en el Parque de la Ciudad no es solo la suma de dos shows masivos. Es la confirmación de varias cosas a la vez.
Primero, que la banda sigue siendo la más convocante del rock argentino sin radio, sin Spotify como motor y sin el circuito mainstream de por medio. Más de 80.000 personas entre los dos shows lo dicen sin necesidad de más argumentos.
Segundo, que el sur de la ciudad —Villa Lugano, Soldati, Mataderos— puede ser escenario de los shows más grandes del año. El Parque de la Ciudad demostró que tiene la capacidad y la identidad para recibir a La Renga de una manera que, paradójicamente, casi les queda más cómoda que Huracán.
Tercero, y quizás lo más importante: que la relación entre La Renga y su público es de las pocas que resiste el paso del tiempo, los cambios de sede, los imprevistos y los años. Esa lealtad que se transmite de generación en generación —papás con hijos, amigos de toda la vida, adolescentes que llegaron por primera vez al Banquete— es lo que ningún algoritmo puede fabricar.
Lo que viene
Estas dos fechas en Buenos Aires son, según informó la banda, la antesala de una nueva gira internacional. En mayo, La Renga recorrerá Barcelona, Berlín, Copenhague y Tenerife, una continuación de la proyección global que la banda viene consolidando desde las presentaciones en Mallorca, Nápoles y Madrid en 2024, material que quedó registrado en el álbum en vivo «Solo hace falta un mundo para dar una vuelta» (2025).
Para los que estuvieron: gracias por el Banquete. Para los que no pudieron: ya saben dónde buscarlos.
¿Estuviste en los shows? Contanos cómo lo viviste en los comentarios.
El universo visual del rock argentino tiene nombres propios que marcaron una época, y uno de los más influyentes es, sin dudas, Ricardo Cohen. Su obra, inseparable de la identidad de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, será el eje central de “Rocambole en el camino”, el documental que tendrá su esperado estreno el sábado 25 de abril a las 20 horas en el Cine Gaumont.
La película, dirigida por Marcia Paradiso y Matías González, propone un recorrido íntimo por la vida, la obra y el pensamiento de Rocambole, el artista que diseñó una de las estéticas más reconocibles de la cultura popular argentina.
Un viaje al corazón del arte ricotero
“Rocambole en el camino” no es una biografía tradicional. Lejos de una estructura cronológica clásica, el documental se sumerge en el proceso creativo de Ricardo Cohen, explorando su mirada, sus obsesiones y su vínculo con el público.
Desde su taller en La Plata hasta distintos espacios culturales, la película reconstruye el camino de un artista que decidió romper con los circuitos convencionales y construir una obra en contacto directo con la gente.
A lo largo del film, Rocambole dialoga con el periodista Oscar Jalil, en una conversación que permite descubrir no solo al creador, sino también al pensador detrás de una estética que definió a generaciones enteras.
La estética de Los Redondos: una marca indeleble
Hablar de Rocambole es hablar de la identidad visual de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. Su trabajo fue clave en la construcción del universo simbólico de la banda liderada por Indio Solari.
El documental revisita ese legado a través de:
Tapas de discos icónicas
Afiches y volantes de shows
Entradas y piezas gráficas
Escenografías y telones
Proyecciones visuales en vivo
Todo ese material no solo acompañó la música, sino que construyó un lenguaje propio que trascendió lo artístico para convertirse en fenómeno cultural.
Mucho más que diseño: pensamiento y contracultura
Uno de los ejes más interesantes del documental es la dimensión conceptual de la obra de Rocambole. Su trabajo no se limita a lo estético, sino que dialoga con ideas, contextos políticos y movimientos culturales.
“Rocambole en el camino” muestra cómo su producción artística se inscribe dentro de una tradición contracultural, ligada a la autogestión y a la construcción de una identidad independiente dentro del rock argentino.
En ese sentido, el film también funciona como una ventana para entender una época y una forma de hacer arte por fuera de los grandes circuitos comerciales.
Estreno en el Cine Gaumont y funciones
El estreno oficial será el:
Sábado 25 de abril – 20:00 horas
Cine Gaumont (Av. Rivadavia 1635, CABA)
Además, habrá una segunda función:
Martes 28 de abril – 20:00 horas (misma sala)
El evento forma parte del circuito cultural que sigue apostando al cine nacional y a las producciones independientes.
Ficha técnica del documental
Dirección y guión: Marcia Paradiso y Matías González
Producción: Marcia Paradiso y Matías González
Duración: 89 minutos
Formato: DCP
Distribución: Marcia Paradiso
El film fue subsidiado por el INCAA y cuenta con el apoyo de BAFILM y del INAMU.
Sobre sus directores
Marcia Paradiso
Marcia Paradiso es una reconocida documentalista, investigadora y docente. Licenciada en Comunicación Social por la Universidad Nacional de Lomas de Zamora, cuenta con una extensa trayectoria en el cine documental etnográfico y social.
Entre sus trabajos más destacados se encuentran:
Lunas Cautivas – Historias de Poetas Presas (2012)
Aguas Abiertas (2015)
Ambos films han sido reconocidos en festivales vinculados a derechos humanos y cine social.
Matías González
Matías González es realizador audiovisual, periodista y productor. También formado en la Universidad Nacional de Lomas de Zamora, ha desarrollado su carrera en el ámbito del documental y la producción de contenidos institucionales.
Formó parte del equipo de películas como:
Aguas Abiertas
Lunas Cautivas – Historias de Poetas Presas
Y actualmente integra la productora Tierra Documental.
Un estreno clave para la cultura rock
“Rocambole en el camino” se presenta como una obra fundamental para entender no solo a un artista, sino a todo un movimiento cultural. En tiempos donde la imagen tiene un rol central, revisar el trabajo de Rocambole es también volver a pensar el vínculo entre arte, música y sociedad.
El estreno en el Cine Gaumont será una oportunidad única para sumergirse en ese universo y redescubrir una estética que sigue vigente.
Para los fanáticos de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, para los amantes del arte y para quienes quieran entender una parte clave de la cultura argentina, la cita del 25 de abril es imperdible.