
Con apenas 25 años y una historia atravesada por la música desde la infancia, el entrerriano presenta su primer EP, “Milo Cura”, una obra íntima que nació al calor de la paternidad y que, según él mismo define, abre una nueva etapa en su carrera. En esta entrevista, el artista repasa el proceso creativo, el desafío de producir de manera independiente, su trabajo con otros músicos y el lugar que ocupa la canción como bandera estética y emocional.
Por Daniel Accornero
Franco García acaba de lanzar “Milo Cura”, su primer EP, un trabajo conceptual que surge en un momento bisagra de su vida: el nacimiento de su hijo. El proyecto, producido musicalmente por Martín Lopez y con ingeniería de mezcla y mastering de Mariano Miguez, reúne cinco canciones —cuatro de estudio y un bonus track en vivo grabado en una sola toma— y marca, en palabras del propio músico, “una apertura definitiva”.
—“Milo Cura” apareció en un momento muy particular de tu vida. ¿Qué cambió en vos a partir de la paternidad?
—Fue una revolución de emociones, de aprendizaje, de todo. Coincidimos con Tincho —dice en referencia a Martín López— cuando empezamos a trabajar en algunas canciones y él me propuso unirlas bajo un hilo conceptual. Y casualmente estábamos atravesando el nacimiento de mi hijo, toda esa vorágine. Cerró por todos lados. El nombre también es un juego: mi hijo se llama Milo, y habla un poco de lo que nos generan, que nos sanan y a veces también nos enloquecen.
El EP combina una sonoridad híbrida entre lo digital y lo analógico, con instrumentos reales que aportan calidez y una producción contemporánea que sostiene el pulso actual. Pero más allá de lo técnico, lo que atraviesa el material es la experiencia vital.
—En las letras, ¿hay algo de ficción?
—Nada, todo es realidad. Cada canción tiene su historia detrás. El corazón del EP —los tracks dos, tres y cuatro— está directamente relacionado con mi hijo. La primera es una canción de amor, de ese momento en que el amor prevalece en los inicios de una relación. Y el bonus track lo escribí hace cinco años, en un momento muy vulnerable de mi vida, donde me sentía cansado de ciertas circunstancias. Arranca como un lamento, es bastante visceral.
Ese bonus track, titulado “Cansado”, fue grabado en una sola toma. La decisión no fue azarosa.
—¿Por qué hacerlo así?
—Fue una propuesta de Mariano. Que sea realmente un bonus track, algo distinto a todo el EP. Y hacerlo en one shot, con el sonido real, incluso con pequeños errores que yo conozco. No tiene casi procesamiento posterior. Es así como suena. Fue un momento muy fuerte en el estudio, nos emocionamos. Salió desde el alma.

De Nogoyá al Gran Rex: una carrera en construcción
Nacido en Nogoyá, Entre Ríos, en el año 2000, Franco García comenzó su camino musical desde muy chico, con un bombo legüero en mano. Con el tiempo, su recorrido lo llevó a escenarios como el Teatro Gran Rex, donde debutó como solista abriendo el show de Cardellino, y también a espacios como la Ciudad Cultural Konex y Tecnópolis.
—Venías de tocar en lugares grandes acompañando a otros. ¿Cómo manejás ahora la dualidad de presentarte con un proyecto propio, quizás para públicos más chicos?
—Nunca me lo pregunté así. Pero para mí es igual cantar para veinte que para mil. Mi primer show como solista fue en el Gran Rex, abriendo para Cardellino, y fue igual que estar en un bar. La experiencia es distinta desde lo curricular, pero internamente es lo mismo. Siempre trato de darlo todo.
Antes de este EP, Franco García formó parte de un proyecto de cumbia con el que recorrió gran parte del país. También colaboró como compositor e intérprete en distintos proyectos, entre ellos trabajos junto a La Bomba de Tiempo, Conociendo Rusia, La Charo y Yacaré Manso.
Desde abril del año pasado, además, Franco García viene trabajando en colaboración con Ke Personajes y su cantante Emanuel Noir.
—¿Te cambió la percepción escribir para otros y después volver a escribir para vos?
—No, porque siempre arranqué mi proyecto solista con canciones propias. Es cierto que componer para otros te da otra gimnasia, pero no me limita, al contrario, me potencia. Siempre estoy dispuesto a colaborar, entendiendo la identidad del proyecto que tengo enfrente.

El proceso creativo: improvisación, guitarra y verdad
En cuanto a la composición, Franco García describe un método intuitivo y profundamente ligado a la emoción del momento.
—¿Cómo componés?
—Mayormente improvisando. Empiezo a tararear algo que me está pasando en la cabeza, con algo de letra. Lo grabo y después, cuando llego a casa, agarro la guitarra y busco los acordes de oído. Siempre con la guitarra, es mi mejor amiga.
No trabaja con una rutina fija ni se impone plazos creativos, aunque reconoce que la industria muchas veces demanda producción constante. “Trato de priorizar que sea genuino, espontáneo y natural. Creo que eso es lo que termina trascendiendo”, sostiene.
En ese sentido, también reflexiona sobre los cambios en el consumo musical: la vuelta al formato EP, la posibilidad de lanzar canciones sueltas sin necesidad de un álbum de diez temas, y la importancia de cuidar cada lanzamiento.

El desafío de la independencia y el sacrificio invisible
“Milo Cura” es, además, el resultado de un proceso independiente que implicó viajes constantes desde Entre Ríos a Buenos Aires para grabar.
—¿Cuál fue el mayor desafío?
—Todo lo que conlleva tratar con las personas involucradas, músicos, productores. Pero sobre todo los viajes. Venir todos los meses, cuatro horas de viaje, en el primer año y medio de vida de mi hijo. Irme unos días y perderme ese tiempo con él fue lo más difícil. Pero era por una causa linda, cumplir un sueño.
En cuanto a las expectativas, reconoce que con el tiempo aprendió a no cargar los proyectos con presiones excesivas.
—De más chico ponía expectativas muy altas. Ahora prefiero sorprenderme con lo que va pasando. Este EP no nació diciendo “vamos a hacer un disco”, sino que fue surgiendo. Nadie nos corría.

La música como bandera
La música ocupa un lugar central en su vida cotidiana, al mismo nivel que su rol como padre.
—Está todo el tiempo presente. La inspiración puede aparecer a las dos de la mañana o en cualquier momento. No me siento a componer por obligación, aunque si hace falta lo hago. Pero prefiero que sea natural.
Al cierre de la charla, ante la pregunta de cómo le gustaría definirse si su nombre apareciera en un diccionario, responde sin dudar:
—Artista, cantante y compositor que llevó siempre como bandera la canción en cualquiera de sus formas. Para mí lo más importante es el mensaje que puede dar una canción, más allá del género o el sonido.
Con “Milo Cura”, Franco García no solo presenta su primer EP: inaugura una etapa en la que lo personal se vuelve materia prima creativa y la paternidad se transforma en motor artístico. Un comienzo que, lejos de cerrar una etapa, abre un camino que promete seguir expandiéndose.




